Verónica Talamé

Entrevistas

Verónica Talamé

1 de Agosto de 2019

¿Cuáles son las expectativas que tiene a partir de su función como Presidente de la Asociación Bíblica Argentina?

Mi primer y gran expectativa es llevar a cabo lo mejor posible el Estatuto. Es decir, velar para que se cumplan los fines para los que el 17 de julio de 2012 fue creada esta entidad sin fines de lucro:

  1. a) Ser un ámbito plural de encuentro para quienes hacen de la Biblia objeto predominante de su estudio
  2. b) Fomentar el estudio, la investigación y difusión de temas bíblicos
  3. c) Estimular y mantener, respetando la competencia de otras instituciones análogas, el contacto entre los escrituristas argentinos y de la región, que se constituyan miembros de la Asociación
  4. d) Relacionarse con escrituristas de otras partes del mundo.

 

¿Cuáles las prioridades o urgencias que hoy tiene la Asociación?

Las prioridades de la Asociación son, básicamente, cinco:

1) Procurar ayuda técnica y económica para la investigación bíblica.

2) Organizar sesiones de estudio especializado o de divulgación en torno a cuestiones bíblicas (congresos, cursos, semanas, etc.). Con muchísimo éxito y alegría, acabamos de celebrar en Buenos Aires el primer Congreso Bíblico Internacional, así que ahora nos pondremos en marcha para ver la mejor manera de participar del 21 al 24 de septiembre 2020 en el Congreso Teológico-Pastoral Mariano que se llevará a cabo en San Fernando del Valle de Catamarca, con el lema: “María, Madre del pueblo, esperanza nuestra”. Sin perder de vista la organización de la próxima Semana Bíblica a realizarse en Mar del Plata.

3) Fomentar la publicación de fuentes y otros instrumentos de trabajo científico, así como aquellas publicaciones periódicas y obras que la Asociación considere necesarias. Nuestro mayor y sistemático aporte es la publicación de la Revista Bíblica, fundada en 1939 por Mons. Juan Straubinger, que acaba de cumplir 80 años de presencia en todas las universidades y ámbitos de estudios académicos del mundo. Como publicación de “alta divulgación científica”, queremos llegar a pastores, graduados en Teología, estudiantes y docentes de Institutos y Universidades. Además, ABA también cuenta con otras dos Colecciones bíblicas: “Suplementos a la Revista Bíblica”, que reúne trabajos monográficos y colección de artículos en el campo del estudio científico de la Biblia. Y otra colección: “Profundizar la Palabra”, cuyo objetivo es acercar al público en general estudios y comentarios actualizados de libros, textos o temas bíblicos en un lenguaje accesible y con una sólida base exegética y teológica.

4) Mantener una relación fluida con la Sociedad Argentina de Teología (SAT) y otras asociaciones con fines semejantes, de Argentina y del extranjero, y procurar la presencia de nuestros especialistas en los congresos y reuniones bíblicas de estudio que organicen estas instituciones. A éste propósito, dentro de poco, estaremos presentes en la XXXVIII° Semana de Teología “…en nuestras propias lenguas las maravillas de Dios…” (Hch 2,11) – Iglesia(s) sociedad (es) cultura(s) – a realizarse este próximo 17 a 20 de septiembre en Córdoba, organizada por la SAT.

5) Dar a conocer de manera habitual sus actividades y proyectos a los responsables de las iglesias que se encuentren representadas entre sus miembros. Si bien el mayor número entre los aproximadamente 70 miembros con que cuenta actualmente la Asociación somos argentinos y Católicos Apostólicos Romanos, también hay varios representantes de otros países e incluso de otras Iglesias, como de la Iglesia Metodista, Luterana, Adventista, Evangelista, Presbiteriana y otras.

Las actividades detalladas no son limitativas, pero son las prioritarias.

 

Si tuviera que brindar un informe sobre la realidad de la pastoral bíblica en el país ¿qué nos diría?

Si bien todavía hay mucho por hacer, la Pastoral bíblica en nuestro país está muy bien posicionada y organizada respecto a otros países. En todas las regiones pastorales del país contamos con especialistas bíblicos de gran nivel y con muchísimo amor a la Palabra, que en definitiva es lo que más importa.

 

¿Qué novedades ofreció el reciente Congreso Bíblico Internacional realizado en Buenos Aires?

El Congreso fue realmente una bendición para los más de 450 participantes de 23 países que estuvimos allí. Éste fue el sentir -unánime- expresado el último día del Congreso que culminó con un gran almuerzo conmemorando por el cumpleaños de los 80 años de nuestra Revista Bíblica. Poder tener representados tantos países y realidades tan diversas, y todos unidos por el mismo celo bíblico, fue realmente una gran riqueza. La exégesis en América Latina es multifacética; por lo que contactarse e intercambiar con tanta diversidad en menos de 4 días, fue un gran aporte para los que hacemos de la Palabra el centro de nuestro estudio y de nuestra vida. Compartir lo que cada país está viviendo y -en muchos casos- poder además escuchar la visión europea de quienes vinieron desde el otro lado del Océano para hacer también sus aportes y comunicar sus puntos de vista, estuvo muy enriquecedor. El Congreso, con el lema: “Acuérdate de todo el camino que el Señor, tu Dios, te ha hecho recorrer” (Dt 8,2) tenía tres ejes fundamentales: presentar las personas que hicieron camino bíblico a lo largo de todo el continente, los principales temas y los métodos bíblicos sobresalientes. Estuvo muy bien pensado y equilibrado en su planteo.

Además, tenía cuatro objetivos que fueron ampliamente cumplidos: a) vincular los biblistas latinoamericanos en una red, b) recuperar y prolongar la tradición bíblica de América Latina en recepción creativa, c) hacer visible este aporte a la Iglesia y a la Academia en general y d) reconocer la contribución de la Revista Bíblica y adoptarla como espacio de intercambio científico, de comunicación y de trabajo común. Fue notable la presencia de voces femeninas en paneles, comunicaciones y mini cursos ofrecidos a lo largo del Congreso. La metodología, por la mañana conferencias o paneles “comunes” (a los que asistíamos todos los congresistas) y por la tarde seminarios o mini cursos simultáneos (a los que cada uno asistía según sus propios intereses), también fue muy positivo.

 

Mujer y laica en la conducción de una organización eclesial. ¿Cómo vive este desafío actual?

Es innegable que actualmente la mujer está presente en casi todos los ámbitos de la vida social, política, y asimismo eclesial. Yo estudié nueve años de mi carrera bíblica en Roma, en una Universidad Pontificia que contaba con un alumnado de casi un 97 % de varones, la mayoría sacerdotes o seminaristas, así que para mí es una realidad “connatural” que ellos sean mis “compañeros” o ahora mis “colegas”. Siempre me respetaron y yo a ellos.

El clima que se vive en la Asociación es muy familiar, fraternal y amigable… así que, como en la gran mayoría de las familias, que haya varones y mujeres, es totalmente natural. Estoy como en “mi casa” y mi propuesta de conducción espero pueda ser lo más cálida, participativa y “sinodal” posible. Asumo, pues, las palabras del Papa Francisco que en tantas ocasiones dijo que “una Iglesia sinodal es una Iglesia participativa y corresponsable”, pues “el camino sinodal es el camino que Dios se espera de la Iglesia del tercer milenio”. Éste será mi mayor desafío.

En la Asociación estoy como en “mi casa” y mi propuesta de conducción espero que pueda ser lo más cálida, participativa y “sinodal” posible.